Albert Einstein dijo una vez:
"Si la abeja desapareciera de la superficie del globo, al hombre sólo le quedarían cuatro años de vida: sin abejas, no hay polinización, ni hierba, ni animales, ni hombres".
Quizás esta afirmación sea exagerada, pero sirve para que nos hagamos una idea de la importancia de las abejas en el ciclo de la vida (Científicos expertos calculan que sin abejas, los humanos no podríamos vivir más de 40 años) Nuestro colaborador y encargado de la sección Clic Salud, Amadeo Herreras, nos detalla qué pasaría si no existieran las abejas:
"El declive de las poblaciones de abejas en el mundo podría deberse a la pérdida de la diversidad de plantas silvestres. Según los científicos cuando las abejas se alimentan del polen de plantas de diferentes especies producen una mayor cantidad de un compuesto químico clave que las defiende de los microorganismos.
La pérdida de la diversidad de plantas podría estar dañando el sistema inmunológico de estos insectos, hasta el punto que, desde el 2006 un fenómeno conocido como trastorno de colapso de colonias (CCD) está implicado en la muerte de abejas en todo el mundo. Esta enfermedad las desorienta y hace que no lleven a cabo su trabajo en la colonia, con lo que ello representas para la supervivencia de la misma.
Se observa en los intestinos de las abejas una abundancia de fragmentos de ribosoma, la estructura que fabrica proteínas dentro de la célula. El descubrimiento, llevado a cabo en la Universidad de Illinois, sugiere que la producción de proteinas podría estar comprometida en las abejas que padecen el CCD. Los virus responsables de este fenómeno se conocen como picornavirus. Estos virus lo que hacen es llegar hasta el ribosoma y lo desgastan hasta romperlo. Los virus implicados incluyen el “virus del ala deforme” y el “virus israelí de la parálisis aguda”. La investigadora principal del estudio ha añadido que lo que tienen que hacer ahora es encontrar el motivo por el que múltiples virus pueden interactuar con el ribosoma.
Por otro lado, el abuso de pesticidas, fungicidas y herbicidas que se aplican a los cultivos podrían estar implicados en el fenómeno. Es por ello que en Galicia los tratamientos químicos sobre el maíz están bajo sospecha.
Teléfonos móviles y antenas de televisión y de telefonía son otros de los sospechosos. En Alemania se está estudiando especialmente la influencia negativa del grandísimo auge de la telefonía. Se sospecha que sus ondas electromagnéticas pueden interferir con el sistema de orientación de las abejas, provocando que se desorienten y que no sepan volver a la colmena, muriendo de hambre y agotamiento.
El cambio climático, el aumento generalizado de la sequia y la desertización, obligan a trabajar más a las abejas para conseguir el alimento lo cual acorta considerablemente su vida.
Sin abejas no se puede realizar la polinización de muchísimas especies vegetales con lo que desaparecerían los alimentos y por ende toda la cadena alimentaria.
Amadeo Herreras
Médico naturistaRespeta el medio ambiente, apuesta por el desarrollo sostenible y por consumir alimentos naturales. ¡No permitamos que desaparezcan las abejas!
seguir leyendo Sin abejas el mundo se acabaría en 40 años.